El clima que reina en la clase, las buenas relaciones entre los alumnos, y profesor o entre los mismos alumnos, el gusto por acudir a clase, etc. La mayoría de alumnos también pueden influir en otros, positiva o negativamente. La metodología didáctica y las nueva tecnologías son suficientemente ricas en posibilidades como para que el profesor ponga en funcionamiento sus mecanismos de creatividad y pueda variar los estímulos, las actividades y las situaciones de aprendizaje con la frecuencia que cada alumno o grupo necesite. Cambiar de actividad, hacer participar, preguntar, hacer ejercicios, cambiar de lugar, etc., ayudan a captar el interés o mejorar la atención.
El éxito muchas veces anima a los alumnos, el fracaso suele alejar,excluir y muchas veces desanimar. Hay alumnos que saben de antemano de su fracaso, y no ponen ningún interés en su aprendizaje. Una evaluación animosa por parte del profesor es eficaz.